Te escribo porque hoy, atravesando días/recuerdos/lugares/lenguas, hoy he descubierto que escribir es la única forma de volver a creer. Te escribo porque quiero creer, porque hay algo dentro de mí que se disocia y se entrelaza y vuela cada vez que te nombro. Te escribo porque el frío, porque el silencio, porque la autopista son nuestros efímeros paraísos artificiales.  
Te escribo para aproximarme a la inocencia, a esa extraña suerte de ceguera que un día tuve y quizás nunca más vuelva a tener. Porque no sé no buscarte, no sé no encontrarte en un futuro impostado. Por ello tengo heridas, por ello tiemblo, por ello me asusta el paso del tiempo y la atmósfera de rutina que nos prende.







Este es el motivo por el que te escribo
un solo poema que se continúa:

Este es, este es, este es
querida, mírame: 

estoy librándonos de la masacre.
Se renuncia al habla. Se renuncia casi al aire. Pero hace frio. Hay una playa. Se palpita como las olas.Porque no bastaria con eso?. Porque....Una madre dice la madre...nunca deja de amar a su hijo...lo que pasa...es que uno como hijo creece y poco a poco...asi de golpe ...se da cuenta de que uno es el que que poco a poco deja de amar a la madre. Uno busca. Yo busco como estela de aire en unos pulmones un poco de aire que quiera vivir. Yo?...yo sigo la inercia...de ...casas desconocidas...de muertes ..de vidas....no digo de olores....y...de bytes...