¿Quien anda diciendo por ahí, que los surrealistas ya no están.
Se reúnen en el psiquiátrico todos los dias.
Y el ready made es terapia electrocomvulsiva.
Sueñan a un con la mujer de tetas en los ojos y ojos en las tetas y un estupor a soledad.
Algunos intentaron volar sin nada, creeyendo que el miedo los obligaria a ser pájaros.
Surrealistas dos mas dos era pez?
No nos dejen a la deriva de el calculo infinistimal.
Hablemos del pene de Rimbaud y no de su majestad.
Y es que están estos nuevos post surrealistas que hablan de austeridad en un coto de 300 millones.
Y dicen no al salario y mínimo es la canasta básica.
Porque estos surrealistas tienen poder, bancos y F16s, drones y agentes de la cia.
Volvamos a surrealismo que mutaba el patio en espejo de sol.
Una bomba atómica en la penetración.
Regalame un suéter tuyo.
Para impregnar de aroma primavera este escueto invierno, donde las nubes penden sogas de falsos suicidas.
Quiero tu abrazo en esa tela, venida de la materia prima de 3 continentes.
Quiero sentir el sufragio de arropar con el un calor eterno y eternamente en nostalgia.
Regalame un suéter y yo seré nido donde aprenderás a levitar suavemente entre el linaje del algodón de mis profecías.
Abrazarme con tu suéter es como abrazarte y aprender a quererme.
Quiero ese suéter y ser un trabajador infatigable de recordarte, como los trabajadores que lo zurzieron esperando su sueldo.
Toque de queda reclama el psicólogo. No pienses en ella. Tengo un plan de ajuste me dice y pienso en el FMI diciendo lo mismo a un país en vías de desarrollo.
La muerte me libre de su "autoayuda".
El psiquiatra me da un montón de drogas para no pensar en autoeliminarme.
No quiero escribir la palabra con S, porque a mamá le pone muy triste.
Pero mamá, tu me diste corazón. ¿Como coño no voy a pensar en morir?.
Cuando este solo cumple su honorable función biológica.
Sos un ruin traidor siento que golpea en morse.
Y la autoayuda sigue sin nacer en tus ojos.
El error es amar a quien no te ama, dice un amigo.
El error es cantar un cadáver que tu elegiste,
le digo al psicólogo.
Fumo y deseo esparcirme como el humo


Desear dice ella es un error, el budismo se lo predicó.
Gautama pudrete.
Solo quiero no no morir entre el campo de batalla de las religiones monoteístas y el psicoanálisis. Que se disputan feroz el sufrimiento.
Solo quiero ser tu hijo, mi amada 667.
Y que busques los restos de esto que fue etéreo y sangro una barricada en mi.
Zanja donde yo echo flores a el astronauta que nunca nació de tu vientre y mi vacio.
La cama sin amante es un sepulcro encubierto.
Yo me poso desde hace dos meses, atado al ataúd del sueño por unos tobillos rotos.
Tengo metal dentro de mi.
El corazón bombardea una sangre sin sentido.
He fallado y los amigos son simples recuerdos que visito para revivir.
Mori aquel dia que te conocí.
La vida cantaba atraves de tu cabello, era perceptible desde un satélite aural.
Tus manos pintaron otro mundo donde yo era niño en una rambla de pulcros paracaídas.
Yo caí tiempo después de tu adiós.
Pero quede a medias.
En un limbo donde me acurruco con posición fetal, tratando de volver a cuando no pensaba. Era litio o nutrimento que mi padre tallo en un esperma.
Yo no te conocía, mientras mamá hojeaba su vientre hinchado pensando que nacería una historia alegre.
Yo mori aquel dia que te conocí, angel de alas deletreas.
Mori porque la vida no es sangre caliente ni pensamiento en autoconciencia.
Es verte y palpar esas manos artistas que defienden un mundo donde ya no quepo yo.
Tu cabes aun en mi lenguaje a fuerza de preguntar a la memoria porque el subconciente por salvarse no te destruye.
Y tengo miedo de que este signo ¿ sea donde me ahorque.
Sonrisa de calcio.
Dientes aperlados de una geometría que comprendo.
Hinchada de tristeza,
te miro como si solo quedará una oportunidad.
Y tu sonrisa piano 🎹 donde a besos toco la canción del amor después de Auswicht.
Hay nubil mujer.
Yo me aferro a tu
cuerpo como si la gravedad no tentara con suprimir el suelo.
Yo espero cada instante esos labios que guarnecen como tu pubis la posibilidad del oxigeno, el amor y la vida.

He soñado que unos extraterrestres venían a mi casa y me amenazaban con destruir el planeta si no les explicaba la palabra amor (nota mental: no beber tanto vino antes de acostarme).
Luna Miguel




Estas tan lejos,
que formas el espejo de otro cielo.
La distancia es relativa nos entero Einstein.
Pero no vengo a hablar de lo que padezco.
Si no del extraterrestre 👽 que eres en mi vida.
Tu que circundas los momentos más felices,
que hasta parece infancia en Guadalajara 1995.
Cuando yo apuntaba al cielo y sabia que ya habías caído en alguna coordenada de la tierra.
Eres de otro mundo.
No de esta aldea-global que reitera con una pistola estructural el suicidio en consumir.
Porque lo que sale de tus manos obsesionaría a Carl Sagan.
Esos colores traídos de la infinidad del universo.
Que miedo Berenice.
El poder escribir infinito y no poder decir adiós.
Eres de otro planeta.
Tu iras volando.
Yo lo veré eternamente con el telescopio de mis huesos.




La sangre nos obliga a estar vivos.
El pulso primario que recorre todos los amores hasta encallar en mamá.
Oh sutil mar que nos ahoga en nosotros mismos.
Esta el cuchillo romántico que desea abrir del mar desembocar.
Y te digo amor,
tu nombre es tinta derramada de plaquetas sanguíneas.
El recuerdo de tu boca que me hizo besar tu sangre protegida de los labios.
Tu palideces y te martiriza la sangre sexual de cada mes, derramada en la locura de tu vientre otra temporada sola.
Yo en cambio se que el cristal benévolo rasgara mis vestiduras y acudirá a ti. Un rio de color interno y una risa aun que luego no lo logre.
Y sea girón, rosa desparramada en la ausencia del ayer.










Tendría que recurrir a un forense para saber que saber que paso con nuestro amor,
aun si este dictaminara que tengo que morir para saber la causa de su defunción.
Pues el recuerdo se aferra a ser recuerdo y el crimen a un entierro.