El amor en los tiempos del Prozac









El amor en los tiempos del prozac

Sabe usted de que sufre? De 2.95(paciente psiquiátrico, la Habana)




Eras mi inhibidor selectivo de la recaptacion de serotonina. Hablo del miedo que me vuelve infante. Hablo de la química de alegría que nacía en el hipotálamo. Hablo de un beso. De lo poco que se, de ti y mi y como suenan nuestros nombres entre una nave extraterrestre y un sentimiento que  nos vuelve mortales, hablo con todas palabras descritas para un amor.
Ahora tu belleza lacera. La inocencia sola  entre impares. Iracunda te distancias, y ahora no hablo de la materia. Pronuncio las ansias de como tartamudea el corazón. Porque si hay alma, amor, dios le tendrá que pedir perdón.
Te meten ahí, por un impulso, un cristal indiferente y un pulso demente contra tu muñeca.  Cuando me disfraze con una capucha y use los rastros de tus celos como introducción a la geometría de coartarle el juego a mi muñeca. Percatarse que el cuerpo dañado tiene una onda expansiva a los amores, personas, tus daños colaterales.
Has ido corriendo a la trampa. Queriendo de una forma desesperada aferrar sus presencias al albor de cada mañana, a la canción de cuna que a estas alturas aun necesitas. La que ella con el subí y baja de sus pestañas, procuraba infantil las tragedias. Diciendo amor, terminas con una etiqueta blanca en el brazo que dice TLP. Aprenderás nuevas formas de dañarte. A dañar a quienes en verdad te quieren. Cuando tu única intención era no existir más que para decirle a ella te amo,  hasta que el sol se apagará y todos fuéramos memoria en lo absoluto.
Los y las mujeres de bata blanca y pulcra te interrogan, parecen ángeles que lo saben todo. Tu solo respondes amor. Ellos desde la sanidad de un diploma siempre terminaran sentenciando, no, no es amor, es la falta de amor. Lo que usted siente es un trastorno emocional.
Desde tu desconcierto ellos te entregan pastillas, cada noche como hadas, "gran error no creer que las hadas hacen magia por amor". Se torna todo tan irreal. Pero maravilloso. No importa el neurótico que estalla incompresible a dos camas de la tuya. Ni la obsesiva compulsiva que ha trazado diez mil vueltas al patio. Ni que los ángeles de bata blanca te vigilen, como si pudieras matarte con un vaso de papel.
Vienen de todos los colores. El rosa, cuando el pudor se desenvainaba en las mejillas de ella. El castaño de su pelo, donde extendías el amanecer cada mañana y agradecías estar vivo. Pero sobretodo están las píldoras blancas, como sus huesos que nunca pudiste desnudar. Si, sigue siendo irreal. Porque es increíble que recordarla no duela. Que el color verde del anti psicótico solo te lleve a los árboles del parque donde hasta la basura eran migas para encontrarse y besarla. Es irreal, que químicamente no puedas llorar y suplas tu llanto en la memoria de ese parque donde fumabas junto a ella y bajo los pies de ambos bordeaba un pequeño río, caudal de lágrimas de esa ciudad solo para dos.
En este lugar no hay espejos. Y el cielo mide 5x7. Las armas solo son crayolas con las que miden tus emociones. Y tu inteligencia es un revólver en un cuarto que no tiene salida. Un test donde la puntuación es cero a la izquierda, o derecha o ni mierdas importa.
Pasan los dias, asimilas las drogas. Cadenas que enriquecerán a una farmacéutica. Piensas o al menos tratas de pensar que puedes pensar. Quieres titular a estas vacaciones cedidas por espabilaré estupidez "una temporada en el infierno" pero no eres Rimbaud y esto no es el infierno.¿ Y tus amigos que pensaran de ti?, extrañas sus abrazos y te quitaron el tiempo para ir en busca del tiempo perdido. No eres Pizarnik, aun que termines rayando "ayúdame a no pedir ayuda".

Olvidaron preguntar si es justo matar al amor antes de nacer. Aquí no hay camino que sueñe y pretenda salir. Y las lágrimas son un rio que quisiste desbordar de sangra. Irrepetible. Irreparable. Sin ningún camino que te traiga hasta acá.

Cuarto blanco, limbo de ti.  Muerde tu silueta. Sin bruma no hay amor. Patología de andar a tientas, ignorando la razón de tu células. Oblicua tu boca, yermo la mía. Receptores GABA te aclaman, muere amor, aislamiento sensorial, y la voz se cansa de gritar ecos para lo de adentro.

Olvidarte de memoria. Amarme con distancias. Un miedo comprimido en 2 mg. Lo besos que no me comi tambien me retienen a la vida. ¿Me dejaste a blanco o negro , porque nadie me cree?. Un parpadeó de ti y se limpia mis neurotransmisores. Caerá todo el daño paranormal. Que caigan tus abrazos y rebobinen el bonsái del ¿ que hace al ahorcado un ángel encerrado en un ascensor.

Te explican, enfermaste, serpientes y escaleras. Doctora psiquíatra, me dice que en las subidas no encontraré un aire mas puro, pero las caídas buscan enraizarse en flores de plástico. Usted, paciente limítrofe tiene que amar con sonrisa recta. Y no entiendo, pienso en el trapecio y apuesto por el daño, pequeña desconocida.
Dormir en este edén de dopaje,  sentir que dormir sin ti, es un dejo de amanecer sin amar nada. Buscas la posición para dormir. No, todo parece posición de forense después del crimen. Como dormir ensayando las dimensiones al ataúd.


Si pierdes el tiempo al protestar. No resguardarse. Si los pasos se pierden en la alteridad. Recuerdas el suave pulsar de un sencillo  corazón. La única música que permiten aquí. Su luz titirante. ¿Como escaparse? , de la higiene mental.
Drogado baila en tu mente. Desnuda entre los frascos. Y como sacarte, ¿Como olvidarte, sin bombas de clonazepam?, si te pierdo entre tanta oscuridad. Sin estrellas a lasque guiar. Como enterrarte sin que surja la flor en este desierto.
Como si no dolieran los adioses. Como si fuéramos dioses.  Nos cortaron los neurotramisores. Mi telepatía es tu llanto. Mi raíces tienen corazón cada vez que palpitan tus pisadas. Estar enfermo de ti. Otra percepción más para trasformar el fin de una historia.

Y al final..si es que hay final, amar después del prozac te deja un hueco inmenso por dentro, y tienes miedo de que no haya sido amor o de que te cupiera dentro tanto de ese vocablo. Que si de verdad amaste o todo fue un delirio, rubrico sueño. Pero lo quieres creer. Asi son las pequeñas historias de amor, todos las olvidan. Menos uno.Uno que dice, el paciente que impacienta. Amor, si un dia sientes el antaño, te digo, ninfa de mi sonrisa mas pura, limpia de flouxetina. La tristeza era un concepto amable sobre tu regazo, La locura era un concepto razonable en tu regazo.