- Vamos a ver Isabela. Ella lanza con la mueca de su boca una opa de hastío, giro de cabeza y vuelve asentar su atención en Gonzalo.- Hay un texto en el mismo Capital que inserta muy bien este argumento{ "Un negro es un negro, solo en determinadas condiciones, se convierte en un esclavo, una maquina de hilar es un gran adelanto para el descanso de la humanidad, solo en condiciones muy específicas se convierte en capital y alarga la jornada laboral"} -lLibro dos, es un texto archireconocido-No me interrumpas- claro dale continua, aweonado. Sonrisa lógica de Gonzalo y párpados contraídos. -Si la tradición marxista hubiera jalado de ese texto...se abría ahorrado muchos bochornos y crímenes políticos...-¿Que?. Silencio. - Vamos weon, dime que... - un parlamento es un parlamento.... -Oh, que horror ya te veo venir - No interrumpas güey - interrumpo porque quiero y te quiero, maraca. - Escucha Isabela...-ya, po. Me callo- No mames, luego porque es tan fácil acusar a los rojos de fascistas. Isabela levanta el dedo. - Un parlamento es un parlamento, solo bajo ciertas condiciones se convierte en un cloaca de ratas...la constitución es algo muy bien pensado...solo en determinadas condiciones se vuelve un papel mojado...un tribunal es un tribunal...solo en ciertas condiciones es una trampa para que los ricos metan a los pobres en la cárcel. El capitalismo cercena al proyecto de la ilustración. Es imposible que bajo las condiciones incesantes de acumulación de plusvalor sea posible el diálogo. Este ritmo de producción no da sosiego a la argumentación y contra argumentación propia del Derecho. - Eso apesta a socialdemocracias, sin mencionar a un revisionismo patético. -¿ socialdemocracia?, que carajos...y tu ¿Que tienes?, a Mao, Stalin...- Para, ya te he dicho que no me muevo por esas líneas.- Dime que y tu ¿Que tienes?, a tu súper atleta moral..al fervor del mayo francés y su "ya se nos ocurrirá algo en el camino". El camarada no es otra cosa que la ortopedia política. Isabela se queda enmarcada mirando esa boca carnosa. Esa flor humana que la atormenta con opas de "¿Y tu que tienes?". - Y tu que tienes...al"Che" a Ho chin Ming...- Te tengo a ti, pendejo. Isabela se abalanza a esa boca y satura ese silencio. De saliva, de ese gesto que no cabe en la real academia de la lengua española.